Cambiando el negocio: la digitalización de los libros
Con la llegada del iPad a nuestro país se abren las puertas para una posible evolución de la industria editorial mexicana. La oportunidad de innovar esta legendaria industria es una realidad y si se toma como experiencia la evolución de la digitalización del libro en Estados Unidos (EU) se puede lograr una exitosa implementación de este nuevo modelo de negocio.
Uno de los errores en EU fue ver al libro digital como sustituto del libro convencional y no como una expansión del negocio. Es necesario que las editoriales elaboren productos digitales capaces de competir con otros contenidos online, sobre todo porque la cantidad de contenido gratuito es inimaginable. Las promociones de compra, como regalar la edición digital en la compra del libro físico, pueden ser un gancho para inducir a los lectores al mundo digital. Por otro lado, la posibilidad de poder comprar capítulos por separado de publicaciones académicas puede ser atractivo para estudiantes, pues compran sólo lo que necesitan. El mercado infantil puede ser un área de exploración interesante, ya que el libro ilustrado puede evolucionar a ser interactivo y con contenido más educativo para los pequeños. Todos estos ejemplos hablan de la gran cantidad de nichos de mercado que pueden ser explotados por las editoriales convencionales.
Al ser el mercado de productos online más competitivo que el mercado de productos físicos, surge otro problema fundamental: el precio. Actualmente el mercado esta acaparado por la amplia gama de libros que Amazon ofrece y ellos han impuesto el precio en 9.99 dólares por libro. Existe toda una discusión en torno a este precio, pero es claro que éste tiene que estar relacionado con los costos del producto. Para el libro digital los gastos en logística, almacenamiento, venta e impresión son prácticamente nulos, por lo que el precio de mercado actual parece muy elevado.
Por otro lado, la posibilidad de realizar una publicación independiente nunca estuvo tan a la mano para los escritores. Lo anterior es mas bien una amenaza para las editoriales. A pesar de que la labor de realizar una publicación independiente es mayor en cuanto a publicidad, edición y mercadotecnia ha resultado ser una opción muy rentable para los escritores. Actualmente los contratos de publicación independiente permiten que el autor obtenga del 70% al 80% de las utilidades por venta de sus libros. Además la demanda por estos libros es grande, sobre todo en temas académicos y de investigación. Por lo tanto, si se ve al escritor como el proveedor de esta industria su poder crece de manera considerable. En México estas publicaciones aún no tienen semejante fuerza por lo que las editoriales pueden aprovechar las señales del mercado americano para tomar medidas al respecto.
Por último, el tema más importante para los lectores, el dispositivo de lectura digital. La manera de interactuar con el iPad es una experiencia única y la gran variedad de aplicaciones para este gadget lo hacen aún más atractivo. Sin embargo, el modesto Kindle resulta una mejor inversión para aquel que busca un instrumento óptimo de lectura.
La hermosa pantalla de LED del iPad cansa la vista del lector más rápido que el “papel electrónico” que maneja el Kindle, aun cuando se ajusta la nitidez y brillo de la pantalla del primero. El peso también puede ser factor de cansancio ya que no es lo mismo sostener en una sesión de lectura los 0.7 kg del iPad a los 0.3 kg del Kindle. Por otro lado, la batería del Kindle puede llegar a durar hasta dos semanas después de una recarga completa (manteniendo el wireless desconectado), mientras que el iPad sólo ofrece 10 horas de batería. En cuanto a las descargas realizadas con un Kindle, éstas son totalmente compatibles con las realizadas desde un iPad, Blackberry o Android, mientras que con el iPad no se tiene esa libertad.
Ambos gadgets cubren necesidades diferentes, pero si se analizan las características de los clientes una alianza estratégica, como la venta exclusiva de diferentes títulos por los canales de distribución de estos dispositivos (Amazon o iBookstore), puede ser una estrategia que incremente el valor de las editoriales.
La mesa esta puesta para el cambio, los consumidores están dispuestos a modificar ciertos hábitos y sobre todo vivir la experiencia del libro digital. La historia de esta nueva industria en Estados Unidos sirve para evitar errores, aprovechar ventajas y buscar alternativas. Es cierto que México no es un país de lectores, pero la tecnología avanza con pasos enormes y las nuevas generaciones parecen crecer con ella. Es buen momento de invertir en un cambio cultural.
Bibliografía:
- E-Book economics; Digital books make it easier to bypass publishers
Jameson Berkow. National Post. Don Mills, Ont.: May 8, 2010. pg. FP.7
- BOOK PUBLISHING: Vertical focus book publishing
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- How About 'Both' Instead of 'Either/Or'?
Anonymous. Publishers Weekly. New York: May 31, 2010. Vol. 257, Iss. 22; pg. 52, 1 pgs
- Departed writers find river of cash
Hillel Italie. Prince George Citizen. Prince George, B.C.: Jul 24, 2010. pg. 39
- Books vs E-Books.
Rodriguez, Nayeli E., Newsweek, 00289604, 8/9/2010, Vol. 156, Issue 6
- Economía de los E-books
Julio Larrañaga Rubio. Facultad de ciencias de la información. Universidad Complutense de Madrid
Elaborado por:
José Manuel Mejía García, alumno de 7mo semestre de la carrera Contaduría Pública y Estrategia Financiera. ITAM. Socio IMEF. itam@investimef.org













